La probabilidad de una mujer de quedar embarazada está en función a la frecuencia de relaciones sexuales en ausencia de protección anticonceptiva. En esta sección, se discuten los resultados sobre la frecuencia de la actividad sexual de las mujeres en edad fértil, medida a partir de la pregunta sobre fecha de la última relación. Los datos se han elaborado sobre la base de todas las mujeres en edad fértil y presentan la proporción de mujeres que ha tenido relaciones sexuales, según el momento de la última relación, así como la de aquellas que nunca han tenido experiencia sexual. En los Cuadros 6.9.1 y 6.9.2, se presentan dicha información como una medición de la exposición al riesgo de embarazo, la misma que aumenta de acuerdo con la frecuencia de relaciones sexuales. Estos datos se analizan según diversas características, incluyendo edad, duración de la unión, lugar de residencia, nivel de educación y método de anticoncepción usado en la actualidad.
Cuadro 6.9.1 y 6.9.2
Actividad sexual previa y reciente según características demográficas
El 79,3 por ciento de las mujeres en edad fértil han tenido relaciones sexuales alguna vez en su vida, el 53,1 por ciento en las cuatro semanas que precedieron al día de la entrevista, y el 15,0 por ciento en el último año, pero no en las últimas cuatro semanas. Comparados estos datos con los de encuestas anteriores, la proporción de mujeres que ha tenido relaciones sexuales aumentó respecto al 73,5 por ciento del 2000.
La actividad sexual reciente es más frecuente entre las mujeres mayores de 25 años (más del 60,0 por ciento) y mayor aún entre las de 30 a 44 años (más de 67,0 por ciento). Está asociada al estado conyugal principalmente, pues alcanza al 83,5 por ciento entre las mujeres casadas y convivientes, siendo de 13,0 por ciento entre las mujeres solteras y 18,1 por ciento entre las separadas o viudas.
La frecuencia de la actividad sexual en las mujeres unidas alcanza el nivel más alto entre los 5 y 19 años de matrimonio (más de 86,0 por ciento), llega a 81,2 por ciento entre los 20 a 24 años, y baja a 77,0 por ciento después de los 25 años.
La mayoría de las mujeres que usan métodos anticonceptivos son sexualmente activas en porcentajes que fluctúan entre 75,1 y 94,0 por ciento. El uso de métodos temporales como la píldora está asociado con una mayor frecuencia de relaciones sexuales.
La asociación entre nivel educativo y la frecuencia de relaciones sexuales está mediado por la edad y el estado conyugal. El 28,8 por ciento de las mujeres con educación secundaria y el 21,6 por ciento con educación superior nunca han tenido relaciones sexuales, de allí que se encuentre que la actividad sexual en las cuatro semanas que precedieron la encuesta fue mayor entre las mujeres con educación primaria (64,2 por ciento) que entre las mujeres con educación superior (50,6 por ciento).
Con relación al nivel de ingresos, se encuentra que la frecuencia de la actividad sexual disminuye con el nivel de riqueza, asociado a la mayor proporción de mujeres en estos grupos que nunca han tenido actividad sexual.
Actividad sexual reciente según lugar de residencia (Cuadro 6.9.2)
El análisis de la exposición al riesgo de embarazo incluye dos componentes: el haber tenido relaciones sexuales y la frecuencia de las mismas. Con relación al primer componente, los departamentos de mayor exposición por tener la mayor proporción de mujeres que han tenido relaciones sexuales (más del 85,0 por ciento) son los de la Selva, Loreto, Madre de Dios, San Martín y Ucayali comparados con algunos de la Costa como Arequipa, Lambayeque y Piura, cuyos porcentajes están entre 73,0 y 75,8 por ciento.
Respecto al componente de la frecuencia de relaciones sexuales, destaca el departamento de San Martín con 66,2 por ciento; y, Madre de Dios, Amazonas y Ucayali que son nuevamente los de mayor exposición por tener proporciones por encima del 58,0 por ciento de mujeres con actividad sexual reciente. Sin embargo, esta mayor frecuencia de actividad sexual no es exclusiva de estos departamentos ya que también se encuentra en Huánuco, Huancavelica y Tumbes.
Ciertamente, no es la situación geográfica o las características ecológicas de estos departamentos los que contribuyen a tener una mayor o menor exposición. Otras características demográficas (la edad, el estado conyugal, el índice de masculinidad) sociales y culturales son las que realmente están influyendo sobre las prácticas sexuales que hemos observado en estos cuadros.